Ladra pero no muerde

En el Pleno celebrado por el Ayuntamiento de Guadalajara el pasado viernes asistimos a un nuevo capítulo de la verborrea barata de la señora Agudo.
Esta Concejala aseguró que la seguridad es un tema que atañe solo y exclusivamente a la Policía Local (¿no es esta señora la Concejal de Seguridad y Movilidad?) algo de responsabilidad tendrá ella tanto cuando se hace bien como cuando se hace mal (¿o solo cuando las cosas salen bien?).
Volvió a demostrarnos que su capacidad política es prácticamente inexistente y que solo es capaz de contestar a la crítica política de dos manera, diciendo que los responsables son otros, o con continuos intentos de menospreciar y ridiculizar al oponente político, en lugar de abordar y plantear soluciones a los problemas que se le plantean.
Según manifestó la Sra. Agudo, hasta su llegada a la concejalía de seguridad, Guadalajara era una ciudad peligrosa e insegura. Debe ser que en nuestra ciudad no se podía salir a la calle sin recibir alguna paliza, o ir a la compra sin que te atracaran, estar con los niños en el parque, montar en los autobuses, circular con tú vehículo, salir a tomar algo por las noches, debe ser que cada uno hacía lo que quería sin atender y obedecer las normas y leyes que recoge nuestro ordenamiento jurídico. “Desde luego no se ustedes pero yo debí vivir en otra ciudad llamada Guadalajara”.
Cabe recordarle a la señora Agudo que hoy como entonces, las personas que llevan a cabo la vigilancia y salvaguarda de nuestros derechos son los mismos (policías) y que tanto estos como los mandos no han cambiado.
Esta señora lleva más de un año gobernando y por mucho que me esfuerzo, no encuentro que haya dado solución a ninguno de los problemas tan importantes que padecía nuestra ciudad según ella, al contrario, diría que algunos de ellos han ido aumentando por su falta de agilidad y determinación o simplemente por su falta de trabajo. Ya se ha hecho famosa la frase “LO ESTAMOS ESTUDIANDO”.
Este verano se ha sacado de la chistera una norma municipal que va a venir a solucionar todos y cada uno de los problemas de convivencia que tiene nuestra ciudad, y digo de la chistera porque es lamentable escuchar durante tiempo el enorme y concienzudo trabajo que esta Concejala estaba realizando para dotar a Guadalajara de un texto que armonizara las relaciones ciudadanas y de convivencia, y luego uno observe que el trabajo se ha limitado a mal copiar íntegramente un texto de otro Ayuntamiento, “que trabajo”.
Pero aquí no acaba todo, ya que esta “Biblia de la Convivencia” recoge en su mayoría comportamientos y/o actuaciones que ya están recogidas y sancionadas por otras Ordenanzas del Ayuntamiento de Guadalajara (Limpieza, Bienes, Seguridad, Medio Ambiente, Ruidos, etc.), y que para que se puedan cumplir se requiere principalmente de una cosa “recursos”, que por fortuna hoy son posibles gracias al saneamiento de las arcas municipales que llevó a cabo el anterior equipo de gobierno (a algunos se les ha olvidado el agujero económico que dejaron en el Ayuntamiento el gobierno de los señores Bris, Román o De Las Heras).
Señora Agudo, empiece usted ha hacer frente a sus responsabilidades porque de lo contrario le ocurrirá lo que a usted tanto gusta recordar a la oposición “Ustedes están donde les han puesto los ciudadanos”.

¿Quien pagará la limpieza del Ferial?

Durante la celebración el pasado mes de mayo de la Feria Chica en los terrenos del nuevo recinto ferial, pudimos observar la desidia y dejadez de los servicios de limpieza. El concejal de festejos Jaime Carnicero se defendía entonces de las críticas manifestando que esta cuestión no atañe al Ayuntamiento ya que corresponde al centro comercial Ferial Plaza la limpieza de todo el sector.

Es evidente, que la falta de atención en la limpieza del recinto llevada a cabo entonces tuvo un objetivo claro, perjudicar a la organización de la Feria Chica para poner en un brete a las Peñas por su enfrentamiento con el Ayuntamiento por el traslado de las Ferias al nuevo recinto.

La falta de condiciones higiénicas que presentaba el recinto obligó a los organizadores de la Feria Chica a suspender las actividades previstas para el último día de Feria.

El Concejal Jaime Carnicero engañó a los ciudadanos cuando afirmó que la limpieza correspondía al Centro Comercial, ya que el pliego de condiciones que reguló el concurso de adjudicación del servicio de limpieza viaria cuya concesión fue otorgada a la empresa CESPA, en su artículo 10, apartado D, recoge que esta labor corresponde al Ayuntamiento, y de hecho así ha venido realizándose durante los últimos años.

Paradójicamente parece que las cosas han cambiado, se ha presentado un plan estrella para asegurar la limpieza del recinto y desde hace unos días se puede observar como las maquinas y empleados de la empresa CESPA, concesionaria del servicio de limpieza viaria municipal, están llevando a cabo en el nuevo recinto ferial labores de limpieza, cuando aún no han comenzado las Ferias y Fiestas. ¿Sr. Carnicero, a quien corresponde la limpieza de este sector?

El cochecito de Román

El clamor ciudadano obliga a Román a paralizar la adquisición de un coche millonario y destinar
los 120.000 euros para mejoras en la ciudad

El pasado 26 de agosto, el Gabinete de Prensa de la Alcaldía publicó en la página Web municipal, el acuerdo adoptado por la Junta de Gobierno Local celebrada esa misma mañana, sobre la suspensión del procedimiento para la adjudicación del suministro de un vehículo por importe de 120.000 euros (20 millones de las antiguas pesetas), mediante el sistema de renting destinado a la Alcaldía.

Cabe reseñar que la transparencia informativa de la Alcaldía funciona cuando le interesa, ya que al contrario de lo que viene realizando cuando la Junta de Gobierno aprueba alguna medida “popular” no tardan en dar a conocer los acuerdos, en esta ocasión se le pasó informar a los medios de comunicación y publicar en la Web del Ayuntamiento el importante gasto que se pretendía realizar.

Antonio Román se ha visto obligado a adoptar esta decisión tras comprobar que las explicaciones facilitadas en relación al millonario presupuesto que se destinaría a la adquisición de este ostentoso vehículo, no han sido bien recibidas por la ciudadanía.

Mi posición no es contraria a la adquisición de un vehículo para la Alcaldía si este es necesario, sino a lo desorbitado de la cantidad que el Alcalde pretendía dedicar a ello.

Como sugerencia, el destino de estos 120.000 euros podrían ser las láminas de agua del parque del Barranco del Alamín, que bastante falta le hacen.

El otro asunto que está en estos momentos encima de la mesa es la privatización del servicio municipal de abastecimiento de agua, él cual se está tramitando aprovechando la época estival por parte del equipo de gobierno del partido popular (porque será).

Espero que el equipo de gobierno adopte la misma solución en este tema como la tomada sobre la adquisición del vehículo.