ROMÁN, EL ETERNO ESTUDIANTE

SEÑOR ROMÁN, ENTIENDO QUE POR SU PROFESIÓN SEA USTED EL ETERNO ESTUDIANTE, PERO GUADALAJARA NO PUEDE PERMITIRSE QUE SU ALCALDE ESTÉ PERMANENTEMENTE ESTUDIANDO LOS PROBLEMAS Y NUNCA LLEGUE A APORTAR SOLUCIONES.

Es paradójico que a cada cuestión que se plantea en nuestra ciudad, el señor Román o los Concejales de su equipo de gobierno siempre den la misma respuesta “lo estamos estudiando”.

Me gustaría preguntarle a nuestro actual Alcalde y al resto de miembros del grupo popular, a que se han dedicado durante los últimos cuatro años. Y me hago esta pregunta por una cuestión evidente ¿Han estudiado, buscado y en algún caso encontrado los señores del PP alguna vez soluciones para los problemas que según ellos acuciaban a nuestra ciudad? o únicamente criticaban para hacer ruido y sacar rédito político sin preocuparles en ningún momento los ciudadanos. (Limpieza, tráfico, transporte, seguridad, juventud, servicios sociales, vivienda, y un largo etcétera).

Es evidente que el Señor Román y su equipo carecen de proyecto para nuestra ciudad, y lo que es aún más grave, no se plantean tenerlo. Por desgracia volvemos a comprobar, recordemos las legislaturas del señor Bris, que para el partido popular lo importante no es la ciudad y ni los ciudadanos, su único interés es gobernar, pero ¿para qué quieren gobernarnos aquellos que entre sus prioridades no está el mejorar la vida de los ciudadanos? La respuesta es obvia, para los socialistas gobernar representa transformar, crear, mejorar, pero para los señores del PP, gobernar es su derecho, creen que les pertenece, lo han vivido desde la infancia, y piensan que este derecho se hereda.

Espero que el inmovilismo que va a padecer Guadalajara durante estos cuatro años, no lo traslademos a partir del próximo 9 de marzo a todo el país, para ello se hace necesario que la ciudadanía se exprese en las urnas y acuda de forma masiva a votar.

Los obispos reaccionarios se quitan la máscara

Parece una declaración de intenciones en toda regla, lo que estamos viviendo en los últimos días con las manifestaciones realizadas por algunos prelados de la iglesia católica.

Nunca antes, bueno mejor dicho no desde hace 30 años para acá, asistíamos a un asedio, acoso e intento de derribo por parte de la jerarquía eclesiástica más reaccionaria a un gobierno elegido democráticamente por los españoles.

Claro que esto se hace además desde el cinismo y la mentira; basten algunos ejemplos:
· “No se puede votar a Zapatero porque ha intentado acabar con el terrorismo a través del dialogo”, también lo hicieron Suarez, Felipe González y Aznar y los obispos no dijeron nada.
· “No se puede votar a Zapatero porque no ha eliminado la Ley del aborto”, Aznar tuvo 8 años para derogarla o cambiarla y no lo hizo y los obispos no dijeron nada.
· “No se puede votar a Zapatero porque está destruyendo la familia”, en ningún periodo legislativo anterior se hicieron tantas cosas a favor de la familia como en este (Ley de Dependencia, Ley de Igualdad, etc.).
· “No se puede votar a Zapatero por está destruyendo España y la democracia” Nunca España estuvo mejor en empleo, derechos sociales y civiles, cohesión territorial, etc.
· “No se puede votar a Zapatero por que no les interesa a ellos” esta es la única justificación, hoy prefieren al PP como en su día prefirieron a Franco.

Creíamos ya olvidados tiempos en que Iglesia y Estado se subordinaban mutuamente, claro está casi siempre en perjuicio de los intereses de los ciudadanos.

Hay un dicho muy claro y con el que todos nos identificamos “A Dios lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar”.

La iglesia católica como las demás confesiones religiosas debe tener claro cual es su espacio en una sociedad laica, democrática y plural como la española y desde luego este no se encuentra en el parlamento.